Uno de los casos más notorios de manipulación, de mentira sistemática, de reiteración de falsedades, lo constituye la historia de lo acontecido en la Guerra Civil Española durante el asedio del Alcázar de Toledo, tal vez el acontecimiento más universalmente conocido de los que se sucedieron en esos tres trágicos años. Fue sin duda inconmensurable la difusión que tuvo la gesta que dentro de sus muros protagonizaron sus defensores, acrecentada aún más, si cabe, por el episodio heroico de la negativa del jefe de la defensa, el entonces coronel Moscardó, a rendir la fortaleza aún a riesgo de la vida de uno de sus hijos, el cual fue asesinado por quienes en vano asediaron el Alcázar durante dos largos meses del verano de 1936. [...] Es harto curioso a la par que indignante ver cómo en los libros escolares de Historia en los que se forma la juventud española no aparece, salvo en contadísimas excepciones, ninguna cita, ninguna alusión al Alcázar de Toledo” |